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Comité de Dolor y Deporte

Proyecto en conjunto de la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (IASP Latin-American Chapters) y el Centro ALGIA para la Educación en Salud

El comité de Dolor y Deporte surge por la necesidad de atender las necesidades de dos grupos. Por un lado, el deportista amateur o de alto rendimiento que presenta dolor crónico a consecuencia de una lesión deportiva. Por otro lado, a los individuos con dolor crónico que necesitan realizar algún tipo de acondicionamiento físico y que por sus condiciones requieren un abordaje especial.

Estos grupos poblacionales en riesgo representan un área de oportunidad para los interesados en el estudio y tratamiento del dolor. Por ello, un grupo de especialistas en dolor, médicos de primer contacto, fisiátras, rehabilitadores físicos, entrenadores deportivos, y otros; propusieron la formación de este comité durante la asamblea de FEDELAT realizada en Punta Cana (República Dominicana). El comité fue aprobado en el 2018 durante la presidencia de Joao B. García.

El comité es coordinado por el especialista en Medicina del Dolor y Paliativa e Instructor Físico Grupal Alfredo Covarrubias Gómez de México. Los integrantes del comité son: Eduardo Stonsky (Médico de Primer Contacto) y Daniel Weissbrod (Médico de Primer Contacto) de Argentina; Enrique Nicolás Sepúlveda López (Kinesiólogo) y Matías Ignacio Allendes Ramírez (Químico Farmacéutico), Alejandra Rodríguez Alvarado (Psicóloga) y Nelson Adrian Serrano (Kinesiólogo) de Chile; Jaqueline Macias (Médico Anestesiólogo) de Ecuador; y Galo Eduardo Camacho (Medicina Física y Rehabilitación) de Perú.

Los que trabajamos en este comité esperamos que la información aquí vertida, sea de utilidad y un parteaguas para los profesionistas latinoamericanos.

Zumba Fitness: ¿Sirve de algo?

Por: Alfredo Covarrubias-Gomez (Médico especialista en Anestesiología postgraduado en Medicina del Dolor y en Medicina Paliativa e Instructor Físico Grupal de México)

El programa de acondicionamiento físico aeróbico con música inspirada en “Ritmos Latinos” denominado ZumbaⓇ Fitness fue creado en la década de los noventas por Alberto “Beto” Pérez.

Se estima que tal actividad física es practicada por 14 millones de personas, en 110,000 locaciones, en 150 países; siendo calificada en noveno lugar del listado mundial de tendencias deportivas del 2012.

Se ha documentado que este programa de acondicionamiento promueve un ejercicio aeróbico óptimo (considerando la Guías de Recomendación del Colegio Americano de Medicina del Deporte) (1-3).

Tomado de: Luettgen M, Foster C, Doberstein S, Mikat R, Porcari J. Zumba®: Is the “fitness-party” a good workout? J Sports Sci Med. 2012; 11: 357-358.

Se ha identificado que esté tipo dep ejercicio puede mejorar el bienestar, el acondicionamiento aeróbico, y la función neuromuscular (4); es de fácil realización y mantiene la adherencia; reduce significativamente los estados hipertensivos, los niveles sanguíneos de triglicéridos (5), favorece la pérdida de peso corporal (-1.05 ± 0.55kg, p < 0.05) y de grasa corporal (-1.2 ± 0.6%, p < 0.01) (6), y reduce la duración e intensidad del dolor en cuello (7).

REFERENCIAS

  1. Luettgen M, Foster C, Doberstein S, Mikat R, Porcari J. Zumba®: Is the “fitness-party” a good workout? J Sports Sci Med. 2012; 11: 357-358.
  2. Otto RM, Maniguet E, Peters A, Boutagy N, Gabbard A, Wygand JW, Yoke M. The energy cost of Zumba exercise. Med Sci Sports Exercise. 2011; 43: S329.
  3. American College of Sports Medicine. Guidelines for Exercise Testing and Prescription. Baltimore (USA). Lippincott, Williams & Wilkins. 2010.
  4. Donath L, Roth R, Hohn Y, Zahner L, Faude O. The effects of Zumba training on cardiovascular and neuromuscular function in female college students. Eur J Sport Sci. 2014; 14: 569-577.
  5. Araneta MR, Tanori D. Benefits of zumba fitness among sedentary adults with components of the metabolic syndrome: a pilot study. J Sports Med Phys Fitness. 2014 Jun 12. [Epub ahead of print].
  6. Krishnan S, Tokar TN, Boylan MM, Griffin K, Feng D, Mcmurry L, Esperat C, Cooper JA. Zumba® dance improves health in overweight/obese or type 2 diabetic women. Am J Health Behav. 2015; 39: 109-120.
  7. Barene S, Krustrup P, Holtermann A. Effects of the Workplace Health Promotion Activities Soccer and Zumba on Muscle Pain, Work Ability and Perceived Physical Exertion among Female Hospital Employees. PLoS One. 2014; 9: e115059.

ROL DE MEDICINA FISICA EN EL TRATAMIENTO DE DOLOR Y REHABILITACION DE LOS DEPORTISTAS

Por: Galo E. Camacho (Médico Fisiatra de Perú)

Promoción de actividades de baile aeróbico en los medios de comunicación

La Medicina Física es una especialidad de la Medicina que interactúa y se relaciona con casi todas las áreas. Una de ellas es el tratamiento de dolor y otra la rehabilitación de lesiones en deportistas.

Debido a que utiliza una gran variedad de recursos terapéuticos no farmacológicos es difícil poder protocolizar los tratamientos de manera minuciosa. Los médicos rehabilitadores dedicados al tratamiento de lesiones músculo esqueléticas – también denominados fisiatras – trabajan en equipo con los licenciados de Terapia Física y Ocupacional. En algunos países también hay formaciones de Kinesiólogos y carreras afines.

Resulta muy importante el enfoque multidisciplinario e integral que el médico fisiatra puede utilizar para integrar los procesos inflamatorios, biomecánicos, farmacológicos, etc.

Dentro de los recursos terapéuticos no-farmacológico más comunes que se pueden utilizar en Medicina Física tenemos los agentes físicos, electroterapia, laserterapia, magnetoterapia, y se acompañan de kinesioterapia.

Muchas veces un gran profesor nos repetía en nuestra formación como médicos fisiatras que “quien sólo tiene un martillo todo lo verá clavos”. Con estas palabras hacía alusión a la gran diversidad de técnicas y métodos que podemos emplear en el tratamiento de nuestros pacientes y la importancia de aprender y capacitarnos constantemente. Y es que en muchas escuelas podrán aplicar algunos métodos y no serán los mismos que en otros países, pues como ya lo mencioné, hay una gran variedad de recursos terapéutico. Quizás el mejor método también sea el que uno más domina.

Es por ello que Nakazato y colaboradores – entre los que tengo la honra de estar – hemos intentado sistematizar el tratamiento de rehabilitación que podemos trasladar a los deportistas con lesiones y dolor. Para ello hemos dividido el tratamiento en 6 áreas: la primera de ellas el Dolor e inflamación.

Cobra especial importancia e interés el tratamiento de dolor e inflamación en un deportista pues es necesario que se recupere en el menor tiempo posible y pueda lograr retomar su actividad deportiva, de preferencia sin el uso de medicamentos que pueden estar prohibidos para su actividad.

Las otras 5 áreas son: (i) el tratamiento de los rangos articulares, (ii) la recuperación de la fuerza muscular, (iii) la recuperación de la propiocepción y sensibilidad, (iv) la recuperación de la funcionalidad, y (v) la prevención de complicaciones y secuelas.

A su vez, hemos establecido 4 etapas de tratamiento (que no son dependientes necesariamente del tiempo) que para el objetivo de disminuir el dolor serían:

La etapa inmediata a la lesión: con síntomas inflamatorios y alta puntuación de dolor en las escalas utilizadas, quizás post operatoria inmediata o con yeso, férula o vendajes. El principal objetivo es aliviar el dolor y los síntomas inflamatorios con crioterapia, Ultrasonido o Laserterapia pulsados, Magnetoterapia, masoterapia de drenaje, electroterapia analgésica, vendajes compresivos o de soporte, control
postural.

La etapa ambulatoria si hubo cirugía, post retiro de yeso, férulas o vendajes: que a diferencia de la primera puede – de acuerdo a la evaluación – empieza a emplear el calor, puro o como terapia de contraste (alternado con frío). El resto de agentes puede ser usado también e iniciar con Kinesioterapia activa libre.

La etapa sin dolor o dolor leve: se utilizan los agentes físicos principalmente para completar rangos articulares, mejorar la fuerza muscular, mejorar la propiocepción y la funcionalidad – prepara al deportista para iniciar su entrenamiento y el retorno a su actividad.

La etapa final: en la que la Kinesioterapia toma protagonismo para recuperar el estado muscular ideal para retornar a la actividad deportiva y prevenir – en la medida de lo posible – secuelas o lesiones repetitivas.

En resumen, para lograr el éxito en el tratamiento y la pronta recuperación de nuestros pacientes deportistas es muy importante la sistematización de su tratamiento, sin descuidar aspectos importantes como la recuperación de la fuerza muscular, la propiocepción y la prevención de lesiones futuras.

Importancia del Ejercicio Físico en el Anciano

undefined Por: Eduardo Stonski (Médico de Primer Contacto de Argentina)

Los beneficios del ejercicio físico en el envejecimiento y, específicamente, en la fragilidad han sido objeto de reciente investigación científica. En el anciano, la práctica de actividad física regular se asocia a una disminución del riesgo de mortalidad, enfermedades crónicas, institucionalización, deterioro cognitivo y funcional. La OMS ha indicado que el ejercicio físico adaptado a cada condición del anciano es una práctica recomendable, necesaria y obligatoria.

La práctica de ejercicio físico es la intervención más eficaz para retrasar la discapacidad y los eventos adversos que asocia habitualmente el síndrome de la fragilidad. De manera más concreta, el tipo de ejercicio físico más beneficioso en el anciano frágil es el denominado «entrenamiento multicomponente». Este tipo de programas combina entrenamiento de fuerza, resistencia, equilibrio y marcha, y es con el que más mejorías se ha demostrado en la capacidad funcional, que es un elemento fundamental para el mantenimiento de la independencia en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) de los ancianos. Los objetivos deberían centrarse, por tanto, en mejorar dicha capacidad funcional a través de mejorías en el equilibrio y la marcha, así como mediante la disminución del riesgo y del número de caídas. Para la obtención de estos objetivos, el diseño de un programa de ejercicio físico en el anciano frágil debe acompañarse necesariamente de recomendaciones sobre variables tales como la intensidad, la potencia, el volumen y la frecuencia de entrenamiento ideales en esta población.

El síndrome de la fragilidad define a los ancianos vulnerables que tienen un riesgo elevado de sufrir eventos adversos. La inactividad física que frecuentemente asocia el envejecimiento  es uno de  los factores fundamentales  que contribuye a la aparición de sarcopenia, aspecto central de la fragilidad. Los programas de ejercicio físico multicomponente y particularmente el entrenamiento de la fuerza, constituyen las intervenciones más eficaces para retrasar la discapacidad y otros eventos adversos. Así mismo, han demostrado su utilidad en otros dominios frecuentemente asociados a este síndrome  como las caídas, el deterioro cognitivo y la depresión.

Una adecuada detección de la fragilidad mediante la aplicación del Score de FRAIL que divide a los ancianos en robustos, pre-frágiles y frágiles y teniendo en cuenta su carga comórbida mediante la aplicación del Score de Charlson y habiendo aplicado el protocolo de Stop and Start para evitar medicación inadecuada, nos permitirá tener una idea concreta de cuál es el estado de nuestro paciente.

La sumatoria de obesidad  osteo-sarcopenica, es un clásico en ancianos sedentarios y habitualmente se asocia a dolor crónico, polifarmacia y empeoramiento de la calidad de sobrevida del paciente.

El principal objetivo en la fragilidad es la intervención precoz  con el objetivo de prevenir el deterioro funcional  y la dependencia  o al menos poder enlentecer o retrasar su aparición. En un síndrome donde la etiopatogenia es compleja e intervienen múltiples vías, tiene sentido que las intervenciones sean multifactoriales. En los últimos años se han desarrollado avances en intervenciones nutricionales (suplementos proteínicos, vitamina D),  farmacológicas  (miméticos de la ghrelina, moduladores selectivos de los receptores androgénicos-SARM, antimiostáticos y antioxidantes, creatina) aunque la intervención que mejor resultado ha conseguido es el ejercicio físico.

Los beneficios del ejercicio físico en el envejecimiento  y específicamente en la fragilidad ha sido objeto de reciente investigación científica. Así, se ha comprobado como una actividad física incrementada en el anciano se ha asociado con una disminución del riesgo de mortalidad, enfermedades crónicas, institucionalización, deterioro cognitivo  y funcional. De manera más concreta,  el tipo de ejercicio físico que más beneficioso en el anciano frágil, es el denominado entrenamiento multicomponente. Este tipo de programas combina entrenamiento de fuerza, resistencia, equilibrio y marcha y es el que más ha demostrado mejorías en la capacidad funcional, que es un elemento fundamental para el mantenimiento de la independencia en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) de los ancianos. Los objetivos deberían centrarse, por lo tanto,  en mejorar dicha capacidad funcional a través de mejorías en  el equilibrio y la marcha y la  disminución  del riesgo y número de caídas. Para la obtención de estos objetivos, el diseño de un programa de ejercicio físico en el anciano frágil debe  acompañarse necesariamente de recomendaciones sobre variables tales como la intensidad,  potencia, volumen y frecuencia de entrenamiento ideales en esta población.

Los programas de entrenamiento en el anciano frágil deberán seguir los mismos principios básicos de entrenamiento que los diseñados para jóvenes o deportistas: 1) principio de la sobrecarga, 2) de la progresión, 3) de la especificidad y la individualidad del entrenamiento, y 4) el principio del desentrenamiento o reversibilidad  Así, este tipo de programa de entrenamiento deberá producir un estímulo lo suficientemente intenso, por encima del que suponen las actividades regulares de la vida diaria, como para producir la respuesta de adaptación deseada (principio de sobrecarga), pero sin llegar a producir agotamiento o esfuerzo indebido. Una vez que el organismo se adapte a este estímulo será necesario que se modifique y/o incremente, para que se continúe progresando (principio de la progresión). Si las cargas de entrenamiento no se incrementan progresivamente (entrenamiento de fuerza progresivo), los músculos se adaptarán al nivel de fuerza solicitado y se mantendrán los mismos niveles de fuerza hasta que no se someta al sistema neuromuscular a un estímulo mayor. Cuando una persona deja de entrenar, se producirá la regresión de las adaptaciones conseguidas.

REFERENCIAS

American College of Sports Medicine Position Stand (1998). The recommended quantity and quality of exercise for developing and maintaining cardiorespiratory and muscular fitness, and flexibility in healthy adults. Med Sci Sports Exerc., 30(6),975-991.

 Binder, E.F., Brown, M., Sinacore, D.R., Steger-May, K., Yarasheski, K.E., Schechtman, K.B. (2004). Effects of extended outpatient rehabilitation after hip fracture: a randomized controlled trial. JAMA, 292(7), 837-846.

Cadore, E.L., Casas-Herrero, A., Zambón-Ferraresi, F., Idoate, F., Millor, N., Gomez, M., Rodriguez-Mañas, L., Izquierdo, M. (2014). Multicomponent exercises including muscle power training enhance muscle mass, power output, and functional outcomes in institutionalized frail nonagenarians. Age (Dordr), 36(2), 773-785.

Recomendaciones para la realización de una actividad física en población adulta

Por: Jaqueline Macias (Médico Anestesiólogo de Ecuador)

La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la AHA (American Heart Association) establecen que el sedentarismo se ha convertido en el cuarto factor de riesgo vinculado a la mortalidad, incrementa la posibilidad de padecer enfermedades no transmisibles. Estadísticamente según la OMS mas del 80% de la población adolescente no tiene suficiente actividad física y la meta propuesta es reducir la inactividad física en un 10% para el 2025.

La “actividad física” es definida como el movimiento corporal muscular que consume energía, incluyendo las actividades diarias domésticas, laborales y recreativas. El “ejercicio” se considera una subcategoría de la actividad física que debe ser planeado, estructurado y repetitivo. Los beneficios de la actividad física incluyen mejora del estado muscular y mental, salud ósea y funcional, reduce riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes, permite el equilibrio energético y control del peso.

La OMS y la AHA han elaborado recomendaciones mundiales sobre la actividad física, cuyo objetivo común es proporcionar una orientación sobre la actividad física y lograr la prevención de enfermedades no transmisibles. En el grupo etáreo de 18 a 64 años se establece que la actividad aeróbica debe ser de 150 minutos semanales con intensidad moderada incrementando hasta 300 minutos semanales, o de 75 minutos semanales con intensidad vigorosa incrementando hasta 150 minutos semanales en sesiones de 10 minutos. No debemos olvidar los ejercicios de fortalecimiento muscular que se deben realizar 2 o más días a la semana involucrando todos los grupos musculares.

Existen muchos limitantes para el cumplimiento de esta meta: el miedo a la violencia, delincuencia, contaminación, falta de áreas con instalaciones deportivas o recreativas, por todos estos motivos se está trabajando en un “Plan de acción global para promover la actividad física” ya que la educación de la población es solo uno de los pilares necesarios para cumplir la meta.

“Cierta actividad física es mejor que ninguna, y más actividad física es incluso mejor”